Por qué las agencias vuelven a ser un gran negocio

El newsletter que recibí de Ernesto la semana pasada me ayudó a ordenar muchas de las ideas que tengo dando vueltas en la cabeza hace un tiempo y a terminar de organizar los pasos a seguir dentro de la(s) agencia(s). Me pareció buena idea compartir estas conclusiones con ustedes.

Recomiendo puedan leer su publicación donde comenta los distintos modelos de negocios digitales (agencia, SaaS, eCommerce, media y marketplace) y donde destaca el problema que siempre hizo poco atractivas a las agencias: no escalan.

La dependencia de horas humanas, la personalización de los servicios y las ventas no sistematizadas siempre hicieron que los márgenes tiendan a comprimirse y que cada cliente que se consigue implique contratar más personal. Esta es la fórmula perfecta para tener un infierno en la gestión de tiempos, de personas y de proyección.

Si estoy escribiendo esta publicación con este título es porque evidentemente esto cambió y está claro que es por la inteligencia artificial.

Uno de los debates que más me interesan hoy es el impacto de la IA en el mercado laboral y sobre cómo la valoración de los perfiles generalistas volvió a estar por encima de los especialistas. A mi entender hoy una persona con conocimientos y habilidades distribuidos de forma horizontal puede profundizar verticalmente en lo que necesite apoyándose en la inteligencia artificial.

Algo similar pasa con el modelo de agencia pensado para resolver distintos problemas de las empresas de manera personalizada (generalista) en contraposición con el de una SaaS pensado para resolver algo muy puntual (especialista). Al igual que los perfiles generalistas considero que las agencias van a verse beneficiadas por estos cambios.

Obviamente, no cualquier agencia.

Agencias basadas en IA

En este punto ustedes pueden acusarme de exceso de optimismo simplemente porque es el modelo de negocio que yo llevo adelante y por eso voy a basarme en la visión, proyección y recomendaciones que Y Combinator, la aceleradora de startups más prestigiosa del mundo, hizo recientemente.

Pueden leer en esta publicación su interés en agencias basadas en IA para poder invertir en ellas.

Si bien el impacto de la inteligencia artificial ya puede verse en las agencias en como se organizan, como generan sus entregables o como optimizan tiempos también empieza a repercutir en la contratación de personal. Sumar tres proyectos nuevos ya no significa necesariamente tener que aumentar la cantidad de miembros en el equipo.

Además, llegar a resultados de alta calidad cada vez lleva menos tiempo y dinero modificando el modelo de negocio y el tipo de servicio. Hace tiempo el modelo dejó de ser uno donde se venden horas para ser uno donde se ofrece valor. Hoy la agencia es el lugar donde las empresas convierten en realidad las cosas increíbles que escuchan que pueden hacerse con la IA.

En nuestra agencia

Con el fin de bajar a tierra algunas de estas ideas voy a repasar el camino que estamos transitando en Órbita, el grupo de agencias que estoy construyendo y del cual Onlines forma parte. Hoy está conformada por Supras (software factory), Creos (marketing digital y growth), Mies (implementaciones de IA a medida) y Onlines (diseño y desarrollo web).

El primer impacto de la IA en estas agencias sucedió hace algunos años automatizando muchos procesos manuales, generando código y contenidos.

En un segundo nivel sucedió lo que desarrollé en una publicación anterior y que nos llevó a reorganizar toda nuestra estructura, donde la inteligencia artificial no solo optimizaba tareas sino que formaba parte crucial de los procesos.

Y la etapa más reciente es la que estamos recorriendo en este momento donde todo lo que llevamos adelante está atravesado por la participación de distintos agentes, modelos de lenguaje y automatizaciones con el fin de liberar a los miembros del equipo para que puedan imprimir valor donde realmente se necesita y donde mayor impacto pueden tener.

Los resultados son increíbles por donde se los analice.

  • Podemos realizar y gestionar muchos proyectos más con la misma cantidad de personas en nuestro equipo. Y cada vez que sumamos a alguien se habilita una gran cantidad de disponibilidad de trabajo realizable.
  • La calidad de las entregas finales mejoró considerablemente desde que diseñadores y desarrolladores trabajan codo a codo con agentes.
  • La satisfacción de los clientes mejoró al reducirse los tiempos de entrega.
  • La satisfacción de los miembros del equipo mejoró al ya no tener que realizar las partes más tediosas del trabajo.

Mi visión es que estas agencias sigan este camino de conformación híbrida entre humanos y modelos de lenguaje aprovechando desde el día cero cada nueva posibilidad que se presenta. Y si bien esta intención de empujar el límite todo el tiempo lleva a mucha frustración, ansiedad y prueba/error con fracasos sabemos que vale la pena teniendo claro nuestro norte.

Nuestro modelo se basa entonces en los siguientes puntos:

  • Volver escalable nuestra operatoria apalancándonos en la potencia que provee la IA y teniendo presente que cada vez lo será más.
  • Seguir haciendo bien lo que nos trajo hasta este punto y nos permitió funcionar correctamente todo este tiempo: un proceso comercial potente, una buena gestión del equipo y darle máxima prioridad la experiencia del cliente.
  • Humanizando nuestra relación con las personas que están del otro lado traduciendo, informando y siendo transparentes.

Y este último punto también me parece importante porque, como dije antes, considero que la agencia va a ser el lugar donde las empresas y organizaciones van a buscar esas bondades de la inteligencia artificial. Quieren esos diseños, esos desarrollos, esas campañas, esos sistemas a medida, esas implementaciones y mucho más. Y lo quieren dejar en manos de profesionales en los que pueden confiar.

Los desafíos

Todo esto obviamente trae dificultades que hay que afrontar y las más evidentes suelen ser:

  • La barrera de entrada bajó tanto que cualquiera puede crear una agencia desde la comodidad de su casa bajo una estructura unipersonal.
  • Los clientes piensan que todo es fácil y la presión sobre los precios puede reflejar esta situación.

Ambas situaciones suceden en distinta medida aún antes de la IA y la solución a las mismas sigue (y creo que va a seguir) siendo la misma: trabajar profesionalmente ofreciendo resultados de alta calidad que agreguen valor. Resumido: Nuestros clientes eligen pagarnos porque podemos hacer que ellos ganen más dinero.

La diferencia ya no la va a hacer el acceso a la tecnología, sino el criterio para usarla y lo que se pueda construir con ella.

Futuro cercano

Estamos entrando en una nueva etapa para las agencias donde la capacidad de ejecución se multiplica, los equipos se vuelven más livianos y el valor sigue estando en la estrategia, la creatividad y la experiencia. Se vuelven organizaciones híbridas donde los humanos definimos el criterio para que la IA ejecute y el cliente reciba resultados rápidos y de alta calidad.

Si una agencia no puede adaptarse a este nuevo formato seguramente no pueda competir en el corto plazo. Si una agencia logró sobrevivir todo este tiempo, funcionar correctamente y ser rentable llegó el momento para que pueda escalar como nunca antes.